Quién es Diego?

Diego Pardo Cuéllar, nació en Bogotá a mediados de los años 70 fruto de una feliz pareja y siendo el mayor de 4 hermanos. Su familia permanece muy unida y creció con un cuñado y un sobrino recibidos con mucho amor.

Diego se crió en el seno de dos familias Bogotanas muy tradicionales, alrededor de la naturaleza y entre dos familias muy numerosas y en una infancia y adolescencia bastante normal con muchos amigos, estudio, deporte y actividades sociales. Después de graduarse del colegio Diego prestó servicio militar y estuvo representando al ejército colombiano en el Sinaí.

Empezó sus estudios de Ingeniería Industrial en Colombia y terminó graduándose de Administración de Empresas en México, país donde inició su vida laboral en una consultora local de tecnología. Posteriormente se devolvió a Colombia donde ejerció altos cargos de gerencia de mercadeo en importantes empresas locales y multinacionales mientras simultáneamente adelantaba estudios superiores.

El 1 de diciembre del año 2008 se casó por primera y única vez y en septiembre del año 2009 se fueron juntos a estudiar a París una maestría y a fortalecer su vida como pareja.

Al volver la familia a Colombia Diego fundó una agencia de mercadeo y relaciones públicas y su esposa quedó embarazada. A mediados de mayo del 2011 nace el amor de la vida de Diego mientras el sacaba adelante su empresa, pero como en casi todos los nuevos emprendimientos, los ingresos no son los esperados y la familia atraviesa problemas económicos con lo que eso conlleva.

Después del nacimiento de su hija los problemas empezaron a volverse más difíciles de llevar y empezó la alienación hacia la familia paterna, cuyo contacto con su primera nieta era casi que nulo, motivo que con lo problemas económicos y la pérdida del amor llevaron a la separación del matrimonio.

Posterior a la separación, la ex esposa intentó rehacer la relación varias veces, pidiendo perdón y prometiendo que las cosas a futuro iban a ser diferentes, pero ya era muy tarde, el daño estaba hecho y Diego creyó que lo mejor era que se divorciaran y tuvieran una relación amigable por el bienestar de su hija. En este momento es que empieza la alienación parental hacia Diego que conllevo a la falsa denuncia por abuso sexual de su hijo, que lo puede llevar a enfrentar 24 años de cárcel y a su hija a una situación de inestabilidad psicológica y afectiva.